domingo, 31 de enero de 2016
sábado, 30 de enero de 2016
martes, 12 de enero de 2016
viernes, 8 de enero de 2016
El mundo de Irina
Irina era una jovenzuela de ojos grandes aceitunados, huesos cortos y de carácter dócil. Su cabellera color azabache intenso y su sonrisa integrada en su rostro desde el día que nació le daban un toque hermosamente enigmático.
Alegre, amable y soñadora por naturaleza, le encantaba vivir la vida en un universo inventado por ella y para ella. Hacía a un lado las realidades materiales dolorosas para confundirlas con sus sueños, porque para ella las leyes físicas o la lógica, lo político y la vida en sociedad no siempre funcionaban como ella lo deseaba.
Nada la hacia mas feliz que acompañarse de la soledad plagada de pensamientos fantásticos, de amores intangibles y mundos de color; de corazones bienacidos y de hombres justos para apuntarlos en su cuaderno de anotar la vida.
Ese era su único modo de vivir bien, Inventarse un mundo diferente de aquel que agobiaba a todos los hombres.
Alegre, amable y soñadora por naturaleza, le encantaba vivir la vida en un universo inventado por ella y para ella. Hacía a un lado las realidades materiales dolorosas para confundirlas con sus sueños, porque para ella las leyes físicas o la lógica, lo político y la vida en sociedad no siempre funcionaban como ella lo deseaba.
Nada la hacia mas feliz que acompañarse de la soledad plagada de pensamientos fantásticos, de amores intangibles y mundos de color; de corazones bienacidos y de hombres justos para apuntarlos en su cuaderno de anotar la vida.
Ese era su único modo de vivir bien, Inventarse un mundo diferente de aquel que agobiaba a todos los hombres.
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