Frente al ventanal fumando un cigarrillo, que milagrosamente le había conseguido la noble enfermera del albergue, Gabriel vagaba perdido en sus pensamientos. Ese día cumplía doce años aislado del mundo, suspendido en el abismo de su soledad y encerrado en ese dolor que todos los días le carcomía el alma. Nada le consoló desde que Sarita su esposa se fue de su vida. La idea de reencontrarse con ella era algo que lo mantenía de pie, aunque no sabia como hacerlo.
Ese día Gabriel estaba mas intranquilo que nunca, al terminar de fumar el cigarrillo tiró la colilla por la ventana, inhaló aire fresco y exhaló de manera prolongada, como si al sacar el aire quisiera expulsar también la tristeza que adentro le dolía.
-No puedo esperar mas tiempo, es hoy!! -dijo para si.
De inmediato se dirigió al pequeño ropero viejo, tomó el atuendo mas elegante, ese que a Sarita le encantaba y que al él le hacia verse bien. El traje olía a humedad, impregnado por los años en desuso, pero eso no le importó, lo extendió sobre la cama . Enseguida, sacó una caja pequeña que guardaba unos zapatos seminuevos. En ese instante recordó la ultima vez que los usó. Su esposa y él habían ido a la Ciudadela a bailar danzon, una costumbre muy arraigada entre setentañeros. La tortura a tanto recuerdo, lo doblegó y sintió desfallecerse. Rápidamente se sentó a la orilla de la cama y sin contener las lagrimas soltó un aullido de dolor, balbuceante dijo: - Sarita, no sabes cuánta agonía provoca tu ausencia!!
Sin secarse las lagrimas, se puso de pie y continuó. Tomó su toalla dirigiéndose al baño para darse una ducha. Disfrutó el contacto con el agua que caía sobre su cuerpo delgado y pálido desgatado por la soledad, tenia tiempo que el baño no le caía tan bien. Duró mucho rato en la ducha como si tratara de arrancarse las costras del pasado doloroso.
Después de unos minutos salió del baño, se secó suavemente el cuerpo, se empapó de una loción con un agradable aroma a limón y se fue cubriendo con sus prendas. El aroma de la loción y el baño lo habían vuelto a la vida, aunque el silencio que invadía la habitación se empeñaba en sumergirlo en su tristeza.
Mientras se arreglaba, no dejaba de pensar en Sarita, se imaginaba la sorpresa y la emoción con que lo recibiría, por que estaba seguro que aún lo seguía amando y lo esperaba impacientemente.
Al terminar de vestirse, se dirigió a la cocina que daba al fondo del albergue, caminó sigilosamente, entró y cerciorándose que nadie lo veía, tomó unos cerillos, mismos que guardó discretamente en su chaqueta y retornó a su habitación.
Gabriel estaba decidido a dejar de sufrir, se paró frente a la pared que mostraba un retrato de Sarita, lo sujetó entre sus manos esqueléticas y le acarició el rostro confesandole su amor y sus enormes miedos que padecía en la soledad.
Abrazó la foto. Tranquilamente sacó los cerillos de la chaqueta, encendió uno, dos, tres fósforos y los fue acercando a las cortinas del ventanal, las cuales se fueron llenado de rojo ardiente. Se dirigió a su cama muy sereno y se recostó apretando la foto entre sus brazos. El denso humo que empezó a invadir la habitación fue su aliado para agilizar el encuentro con su entrañable Sarita. Cerro sus ojos y se fue muy seguro de que allá, donde él la imaginaba, se reuniría con ella para no separarse nunca mas.
lunes, 30 de noviembre de 2015
domingo, 29 de noviembre de 2015
Amanecer!!
Es domingo, el cielo amarillo de mi habitación me indica que ya está amaneciendo. Cierro los ojos y me entrego completamente al perceptible silencio. Saboreo en mis adentros el amanecer. La tranquilidad que envuelve el pueblo deja escuchar desde diferentes puntos cardinales el canto incontenible de los gallos quienes milagrosamente invitan un nuevo comienzo a la vida.
jueves, 26 de noviembre de 2015
QUIEN NOS MANDA!!
Si me dieran una sentencia, que me den cadena perpetua contigo. Al fin al cabo, pal caso, casi es lo mismo.
Y que tal si me conquistas?
Me encantaría amarte como amo el pan aunque me engorde o como el mango aunque me indigeste; como amo el mezcal aunque me emborrache o como amo la vida aunque me pierda.
De verdad, me encantaría amarte. Pero sencillamente no eres el pan, ni el mango, ni el mezcal ni la vida y entonces... ¿por qué perder mi tiempo?.
Sin embargo, queda la remota posibilidad de que si tu me provees de todo eso que me encanta, tal vez pudiera amarte.
Intentalo.
De verdad, me encantaría amarte. Pero sencillamente no eres el pan, ni el mango, ni el mezcal ni la vida y entonces... ¿por qué perder mi tiempo?.
Sin embargo, queda la remota posibilidad de que si tu me provees de todo eso que me encanta, tal vez pudiera amarte.
Intentalo.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
POR LA DESAPARICION DE LOS ESTUDIANTES DE AYOTZINAPA
SEPTIEMBRE DE 2014.
El dolor que vivimos es tan grande que el único recurso que tengo es ahogarlo en mis reflexiones.
Quiero compartir con todos mis hermanos de sangre, de origen, de profesión; hermanos ideales, de lucha y de dolor. Con aquellos que no callan su indignación cuando las injusticias duelen y marcan.
Pese a tanta tristeza, me sobran razones para sentirme orgullosa de mi origen: Guerrero.
Un estado que no solo es hermoso por sus playas. Su hermosura radica en su gente que flor de piel refleja su alegría, su calidez, sencillez y hospitalidad; quienes hasta en su forma de hablar dan cuenta de su franqueza y su valor. Gente que aunque su futuro este plagado de carencias y sus sueños sean aniquilados, aun están dispuestos a romperse el lomo para ganarse el pan diario y a sobrevivir con trabajos mal pagados, explotados, porque creen que ganándose ese raquítico salario de manera honesta es vivir dignamente.
Hoy y como siempre Guerrero sufre mas que nunca. Un estado que al parecer lo han convertido en un campo de exterminio de jóvenes estudiantes, de campesinos y de dirigente de organizaciones.
El horror que vivimos los Guerrerenses le atañe a todos los ciudadanos mexicanos y al mundo entero.
No digamos "Gracias a Dios que por acá no pasa eso", porque eso no nos queda a este país que se caracteriza por ser solidario.
En guerrero se constata una vez mas el abuso de poder de parte de las fuerzas federales y estatales. No es justo, no es humano, ni razonable ni aceptable que ahora pretendan con sus infantiles argumentos endosar esta brutal masacre a grupos delincuenciales. Qué fácil es evadir responsabilidades!!
No entiendo tanta barbarie. Los lamentables antecedentes de pobreza y marginación en que vive el estado y el origen de los estudiantes, hacen estos hechos cruelmente incomprensibles.
Si!! estoy indignada, muy dolida por tantas injusticias y asesinatos. Estoy asqueada de tanta impunidad.
Espero que esta indignación mía y la de todos dé muchos frutos. Que nuestra molestia y rebeldía tenga sentido. Ojala que podamos hermanarnos en el dolor para exigir que den un alto a tanta bestialidad.
Alcemos la voz!! no permitamos mas retroceso, no nos queda que seamos neutrales ante este hecho sangriento. No nos conviene ser lectores pasivos o simplemente espectadores.
¿Acaso no sentimos el dolor?
¿Hasta cuando dejaremos de ser esclavos de ese individualismo sinsentido y comodidad?
.
Petición al libro
Tómame de la mano y no me sueltes. Emocióname los sentidos, abrázame el alma con tus palabras, enriquece mis sueños. Atrápame la vida y guárdame en ti. Enamórame, condúceme a otros mundos. Que nada es tan especial, como lograr traspasar la creación en un instante, en días o meses. Qué importa cuanto dure la aventura, al fin y al cabo lo único que deseo es darle un toque de vida a mi propia historia.
Mientras tanto y mientras dure el embrujo, no paremos. Continúa seduciendo mi mirada y engánchala a ti hasta dejarme exhausta, hasta cansarme. Sé que en algún momento volveré a tomarte, porque ya no se es libre de abandonar algo cuando eso provoca la adicción mas exquisita.
lunes, 23 de noviembre de 2015
Vive!!
Cuando la vida se antoje bonita, conviertela en poema. Cruza con tus pensamientos el infinito, navega y mira cuán grandioso es el universo. disfruta de el, y cuando te hayas llenado de su grandeza... ¡¡Vive!!
Texto 3. Enajenado.
Eran las 7:00 am cuando Toño, un joven de piel morena y de estatura media, se dirigía al puesto de revistas donde trabajaba. No era mucho el trayecto que recorría. Diariamente esa era su rutina: salir a la misma hora y recorrer las mismas calles. Tres cuadras lo separaban entre el trabajo y su casa. Avanzaba sin prisa, erguido pero ausente, con la mano derecha metida en el bolsillo, cuidando su paso.
Nada lo sacaba de ese estado, caminaba perdido en sus pensamientos sin observar lo que ocurría al derredor. Sin mirar ese paisaje que hace mágica la vida: mujeres barriendo o lavando su banqueta, el sonido de la campana del carro de la basura, los niños que corrían de prisa a la escuela de la mano de un adulto, un hombre con su puesto de jugos que ambientaba su negocio con la canción del "yerberito", tampoco escuchó el trino de los escasos pájaros que anidaban en los arboles, ni se percató de la caricia del sol que iluminaba el día.
Algo importante le robaba el pensamiento, y no era preocupación, porque su rostro reflejaba alegría, entusiasmo desbordante, su mirada tenia un brillo tan intenso que parecía que el sol había nacido en sus ojos.
Mientras caminaba abstraído por la emoción y sus inseguridades, Toño buscaba las palabras precisas y convincentes para pedirle matrimonio a su amada Maritza, con quien había compartido cuatro años de hermoso noviazgo.
Ese día, respiró el valor mas tierno y se dispuso a darle el anillo de compromiso. Aquel que tan celosamente guardaba en el bolsillo derecho del pantalón.
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