No me gustan las sombras en la voz.
las falsas palabras
caen siempre como árboles talados.
El silencio matizado frustra
¡asfixia los sentidos!
Por eso dibujo bocas que vomiten aves
que siembren en los surcos sus
verdades.
Construyo grafitos de hierro
misiles que exploten
en las manos del farsante.
Diseño gargantas de barro
¡que no callen!
¡que griten!
y revienten a pedradas
los tímpanos
para que la certidumbre no naufrague.
