Huitel,
¡qué bonito eres!
cuando por los ojos
de mi casa
entra el alba de luz
acompañado de conciertos improvisados
que desnudan mis ansias por vivirte.
Cuando el pueblo duerme tranquilo
sedado por la fragancia fresca
con olor a cilantro o a alfalfa recién cortada
o cuando los ruidos de motocicletas y
autos
sobre la amplia avenida insurgentes
simplemente rompen tu quietud.
Y cuando el manto oscuro arropa tu cuerpo
te conviertes en centinela
que se hace acompañar por los ladridos de los perros
mientras todo el mundo duerme.
Huitel
me gusta tu piel callosa
marcada por las pisadas del rebaño que el pastor todos los días lleva al campo.
y ese talle tan perfectamente delineado de tus brazos
que se abren para darle paso a las molenderas que madrugan con su nixtamal.
¡Sabe tan bien! recorrer tus tardes cálidas
se percibe en tu ambiente
el aroma irresistible de las enchiladas y pambazos.
Se da vuelo mi olfato olisqueando los apetitosos esquites
o los elotes hervidos con tequesquite.
Contigo el tiempo tiene otro significado
se puede moldear al gusto de los que te vivimos.
La magia nocturna de tu jardín
se une a la algarabía de los jóvenes
que ensayan los toques cadenciosos de la banda de guerra
y tú, improvisas luminarias para alargar la estancia de tus invitados
y agudizas los poros de tu suelo
para guardarte juventud y alegría.
Y sé,
que cuando se acerca tu feria
patronal me sonríes
y me ves contento con cara de presumirme cosas.
Escucho gritar tus emociones en la plaza de toros
donde se enraízan tus costumbres.
hasta a tus magueyes, nopales y cactus les sale el orgullo de haber nacido bajo tu cielo.
Me enamoran los susurros que brotan del Cerrito
y juguetean sacudiendo las copas de los arboles
hasta posarse en el cerro del Xicuco
¡grandioso ritual de limpia y sanación para tu gente!.
Huitel
Tienes tantos espacios
hermosos para perderse
que aún no termino de enamorarme
Y ¡cómo no quererte!,
si a los pocos pasos de andar por tus arterias,
en cuestión de minutos me das una clase magistral de valores.
por todos lados encuentro un " buenos días,
"buenas tardes" o un "saludo de mano", cargados de una sonrisa transparente.
Huitel
eres verso que tus hijos cantan con garbo
en cada vértice de tu figura.
La colonia
La cañada
El plan
El cono
Santa nieves
y el Arquito
guardan colores y sensaciones que se respiran
cada vez que te piso.
decoran tu superficie
con caras sonrientes llenas de esperanzas.
Eres el mejor cuadro que ni Rivera ni Da Vinci
hubieran podido retratar.
Nada se compara contigo,
con ese placer que das al recorrerte.
ver el sol ocultarse tras los cerros
y mirar las garzas danzar sobre tus parcelas
combinan con esa bondad que tienes.
Huitel
eres casa y almohada de todos.
Eres un noble rincón donde los
abuelos construyeron sus sueños.
No te importa la condición de tus
hijos,
de origen o adoptivos,
buenos o malos,
letrados o no,
tu cielo lapislázuli siempre abraza parejo.
No hay corazón mas grande que el que tienes-
Y las glorias que mereces
te convierten en un poema vivo.
Maryrios Ríos