domingo, 15 de enero de 2017

Yo vi llorar a Casilda.

Yo vi llorar a Casilda,
Tenia sus ojos llenos de pobreza.

La vi llorar hablando
como lloran los jodidos indignados
como lloran esos indios huevones
que bloquean carreteras

Yo vi llorar a Casilda en el rayo del sol
protestando contra el gasolinazo
su sudor se juntaba con sus lagrimas
y se limpiaba el sudor sobre su rostro
 para disimular su llanto.
La vi llorar detrás de los anteojos estrellados.

Pero también conoci la sonrirsa de Casilda
cuando alguien grito desde su auto
“hijueputas huevones”.
Ella sin quitarle la mirada al auto
murmuró:
“primero hay que matar la ignorancia que nos mata”.

sábado, 14 de enero de 2017

Construye tu día.

Sepanlo! Si se puede. Un nuevo día despoja los pensamientos marchitos. El exterior es mágico. El verde esperanzador de los árboles de mezquite, el verde dulce de los pirules y las esferas brillantes color de sol de los huizaches son transfunciones para cuerpos rotos. Las notas musicales, fuertes, lentas, suaves, finas, roncas nacen del aura de los árboles. Las mas entonadas en cosa de instantes toman el mando para dirigir la orquesta de trinos, que, al mezclarse con el brillo soleado desprenden suspiros alentadores sobre todos los puntos cardinales. #Construyetudia

martes, 3 de enero de 2017

Infancia entre palmeras.

Omnipresentes en el paisaje costeño.
Ahí entre surcos culebrean los pensamientos de infancia.
Nuestros diálogos se perdían entre las hierbas mientras regábamos las palmeras con mis hermanos. 
Era cansado caminar desde el pueblo hasta la Colonia Buenos Aires y atravesar huertas para ir a trabajar o para llevar el bastimento. Era rico disfrutar la mezcla de olores matutinos de las hierbas y era divertido cortar frutos mientras caminábamos mi hermano y yo. O yo con mi madre.
Siempre era bonito ir sobre veredas frescas, tapizados los cielos de los caminos con enredaderas, cual túneles solidarios para que el sol no agotara. Siempre me acompañó el miedo a todos los animales que nos encontrábamos en el camino, lagartijas, iguanas, quema quema, vacas, víboras, cuyos, ratas etc, pero siempre camine con confianza repitiendo las palabras mágicamente protectoras que me enseño mi madre: "Dios por delante y la virgen por detrás", como grabadora las repetía durante el trayecto.

Era emocionante la pepena del coco, ahi se desvanecía la flojera, el miedo y el cansancio. Aun recuerdo que entre mis hermanos, a veces pepenábamos mas que lo que cosechaba mi papá y vendíamos el coco poco a poco. Eramos niños de 9, 11 y 14. No sabíamos gastar el dinero pero nos gustaba ganarlo. Recuerdo que la mayor parte se lo dábamos a mamá. 


 Y así, al meneo de las palmeras la alegría del corazón infantil se purificaba y los principios se forjaban.


Cómo me gustaría que las palmeras de la huerta hablaran...

La imagen puede contener: cielo, árbol, planta, césped, exterior y naturaleza

indignación por gasolinazo.

Algunos a pesar del miedo estaban ahí en la protesta y bloqueo de la gasolineria.
Todos estaban llenos de enojo contra el alza de gasolina.
Todos permanecían atentos, observando a los mas atrevidos.
Todos se cuidaban, hasta los espectadores se sumaron a la vigilancia y protección del grupo de inconformes.
Todos se sumaron a la cooperación para el café. De 10, 20, 50 y hasta de a100 cooperó alguno.
Todos, hasta las mujeres estaban claras y molestas por tanto desorden económico que se avecina.
Todos sostenían conversaciones de Rechazo al Gobierno de Peña y contra los partidos que firmaron el Pacto.
Todo el grupo en un momento en que se avisò que venia la Policía estatal y Soldados se hicieron uno, hasta los indiferentes se unieron y aquellos uniformados ya no se acercaron.
Y todos entendieron que no dejaron otro camino.
Huitel, Mpio de Tezontepec de Aldama Hgo. 2 de enero 2017.