y cuando me tengas
abrígame con tu cuerpo.
Envuélveme con tu silencio
que yo sabré descifrar
el lenguaje de tu respiración.
Que choquen nuestros suspiros
y que la arritmia de tu corazón
sea una loa
para conquistar el mío.
Sin palabras.
Con suspiros.
Quedito
cual música de violines
condúceme con su vals
a la punta del cielo.
Ahí
aunque sea en sueños
quiero ser tu musa
tu sangre
y tu obsesión.