martes, 27 de septiembre de 2016

Edita tu vida.

Para no morir en el desencanto, es preciso no quedarse inmóvil. Desparpájate!!  quítate la máscara con la que sutilmente cubres tus errores y parafrasea desde tu memoria algunos imperfectos vividos, heridas y miedos. Intenta conocerte sin fantasmas. No te asustes!, la vida no tiene por qué ser perfecta; que no te condenen a la infelicidad los errores ni te angusties en hacer tuyos principios ajenos. Haz vereda con cada desacierto, ¡písalos!. Desaloja de ti las sombras y juega con ellas.  Se tu propia inspiración, hazte verso, canto, verbo o poesía,  pero léete a diario para que corrijas los errores a tiempo y puedas editar tu vida. Qué importa si al hilvanar tu historia se convierta en un cuento de nunca acabar, al fin y al cabo esos cuentos tienen el sello de la magia creadora.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Ese hijo desaparecido, pudo haber sido el mío.

Ese hijo desaparecido, pudo haber sido el mío.

A dos años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la tierra sigue oliendo a dolor, a sangre y a impotencia.

Los pasos de los padres arañan las entrañas de la geografía de este país en la búsqueda incansable de sus hijos, no desisten, aunque vivan con el corazón triste y  los tiempos rasguen sus carnes.

Su protesta y su lucha son un himno de amor y esperanza.

No hay abrazos que alivien sus angustias ni palabras que conforten sus almas
No hay espacios más inhóspitos que no hayan pisado ni oración divina que cure su dolor.

No hay mirada que no se haya levantando hacia el Creador para preguntar ¿por qué mi hijo?, ni noches en que no los hayan soñado.

No hay cielos en este mundo donde quepa tanta sangre, tantas tumbas, tanta injusticia y tanto silencio como en el cielo de este México sordo, donde la ineptitud, la hipocrecia, la doble moral y la complicidad han sido denunciadas por los padres de familia sin tener respuesta.

A 730 días de este crimen de estado, que podría considerarse de lesa humanidad, pareciera que la memoria de México se tragó los recuerdos.

Acaso, ¿hace falta amar como ellos aman a sus desaparecidos para entender su peregrinar y el infierno que viven?, ¿Cuántos más, tendrán que caer para despertar y unirnos?

Ese hijo desaparecido, pudo haber sido el mío. Por eso, desde mi corazón me uno al dolor de su lucha y a su exigencia.
Maryrios Ríos.

#NiperdónNiolvido.
#Justiciaporlos43.
#Todossomosayotzinapa.

martes, 20 de septiembre de 2016

Hechizos de luna.

Hechizos de la perla universal
su elocuencia
en los silencios son mis alas
al ritual de su magia seductora
bailoteo con su música plateada.

cubre mi flacura en seda blanca
danzo mis delirios en su vientre
vuelan mariposas descarnadas
que al galope del dolor
desvanece las heridas
evocando
tus imágenes ausentes.






                                          

Poema triste.

Yo también quiero "escribir mis versos mas tristes esta noche".

Quiero escribirlo en ausencia de mi disfraz indomable.

Permitir que  las sombras se internen en los poros 

para convertir los olvidos en suspiros y darle alientos a la vida.

Hace falta sorprenderme con las  luces de los astros.

Me faltan estrellas para que la piel siga oxigenándose.

Me falta luz para desenredar las nostalgias y tener valor de cantarlas.

Y me hacen faltan crepúsculos para seguirte pensado.






sábado, 10 de septiembre de 2016

Libertad.

          La libertad es prosa que enciende

                                verdad que no se calla

                                                            voz que serpentea 

                                                                                     conciencia que camina

                                                                brazos que confortan

                             diálogo sin miedo


                                                           gritos que despiertan.



                                                           La libertad se canta

                                                                         y su canto es mas fuerte entre las rejas.


                                                           La libertad se siente 

                                                                               y el insomnio nos recuerda que no existe.

Utopías.

Anhelo ser eterna risa del camino

que mis palabras no marchiten los jardines.

Quiero ser luz, brisa, canto

o primavera

ser peregrina

de los sueños de esta tierra.


Quiero ser lápiz o crayón de mil colores

para trazar horizontes con más brillo

borrar olores putrefactos que vivimos

pintar consuelos y refugios a los míos. 


martes, 6 de septiembre de 2016

Oda a Tezontepec de Aldama Hgo.

Ser de Tezontepec de Aldama, Hgo. es mucho más que sentirse orgulloso de su atractivo turístico.
Es emerger de la tierra para sentir la altivez del Cerro del Xicuco. Es pintar con la mirada la belleza de los manantiales y endulzar el aguamiel con la sonrisa de los tlachiqueros; es llevar en las manos la fertilidad de sus campos y saber ganar el dinero arañando los surcos, regándolos con el sudor de los cuerpos cansados. Es madrugar en el corte de alfalfa para no espantar el cielo y caminar en el rocío con los sueños en las manos.

Ser de Tezontepec es ser aliado del trabajo comunitario y reunirse en las tardes para diseñar el mañana. Es no cansarse de tener esperanzas encontrándole sabor a los sueños.
Es portar con honor el nombre del insurgente Aldama para darle sentido al valor y a las agallas, eligiendo como virtud la exigencia ciudadana.
Es no conformarse con lo que se vive. Es gritar a las nubes la corrupción para que los perros no se duerman en la tierra. Es hilar en los arboles la verdad para que la impunidad huya de vergüenza. Es no permitir que esta casa hermosa siga siendo desangrada y exprimida hasta la última gota sin dar escarmiento alguno.

Ser de Tezontepec es cultivar hierbas aromáticas para condimentar el hartazgo y tener el valor de denunciar, evitando ser de esos muchos espectadores quejumbrosos que viven en el reino del cinismo y la farsa.  Es hacer visible la justicia para no ser cómplices de los abusos y opacidad.

Ser hijos de esta “Tierra del Tezontle” es abrazarla con cariño y cuidar que sus colores no se contaminen de desaliento y escepticismo. Es convertirse en artista solidario para ayudar a dibujar primaveras en las venas de su geografía.

Maryrios Ríos

                                                      o-o-o-o-o-o-o-o

Ayer, asisti emocionada a la Toma de Protesta del profesor Pedro Porras Pèrez como Presidente Municipal. El ambiente emanaba buena vibra, se encontraba lleno de rostros contagiados de esperanzas y miradas sonrientes. Escuché en el discurso del profesor las ganas de tejer la urdimbre de un municipio con desarrollo. Sé que logrará mucho. Sin embargo, fue lamentable escuchar los millones de pesos de endeudamiento que dejó el Presidente saliente. Indigna y lastima saber que algunos hijos de esta tierra vean a Tezontepec como un botin para enriquecerse.
No hay mucho mas que decir, las cuentas, los abusos y el rezago están a la vista, queda a Tezontepec la ultima palabra. 

jueves, 1 de septiembre de 2016

Central de autobuses.

En la central de autobuses cada paso que damos mi padre y yo, huelen a distancia y esperanza agobiante.
Sentados en la sala de espera, dibujamos en los labios sonrisas obligadas antes de que los ojos aborten unas cuantas lagrimas.

La voz de la operadora se convierte en grito que revienta las paredes del alma.
"pasajeros con destino a Acapulco a las 23 horas, favor de abordar el autobús que se encuentra en el anden número 6."
Ese llamado heló el ambiente y el ruido se perdió en un corazón que se vació de golpe.
La voz vuelve a anunciar la salida.
Mi padre y yo intercambiamos miradas, caminamos sin ganas de caminar,  tan lento como sus pasos cansados. Un beso en la mejilla y tres frases consoladoras salen huérfanas de emoción al momento que él sube al autobús: cuídate, te quiero mucho, me llamas cuando llegues.

El lugar se convierte en humo, mi cuerpo en nada.

Salgo a la calle con una punzada en mi garganta... Intento distraer mi tristeza con el movimiento de la gente, los autos y el centenar de luces.

Hay dolores que no pueden maquillarse, que no se pueden callar aunque se quieran jalar hacia adentro del estomago. Hay dolores que se convierten en suspiros eternos que oxigenan y prolongan las primaveras.