lunes, 28 de marzo de 2016

¡Celos!

Me vestí en oscuro silencio 
como autómata insensible 
quieta, muda, oculta y fría 
sin ser al dolor visible.

Tu ausencia carcomió el alma
tu sin voz fue mi tortura 
la duda provocó rabia 
 dando un vuelco a mi cordura. 

Torrentes de sinsabores 
corrieron por mi consciente 
mi catarsis no fue en vano 
nuestro idilio se hizo ausente. 

Escupí tu nombre al viento 
sacudí toda tristeza, 
renací con grandes alas
y volé lozana y fresca. 

Mas ya de nuevo en mi cuerpo 
otra vez te sufrí mío 
justifiqué tus tropiezos 
y mis locos desvarios. 

Desperté aturdida al dia 
y me abrazas dulcemente 
por fortuna fue un mal sueño. 
¡tu amor nunca ha estado ausente!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario