Ella una
diosa silente,
Se le
extingue la vida
Perdida entre
la casa.
Y yo su
carne
me deslizo de
su cuerpo
imperceptible
me escondo a
su mirada.
Olvidos
largos que no perdonan.
Se le encogen
los sueños
se le apaga
la palabra.
Y yo su
carne
la olvido en
mi otro mundo.
Ella anhelante
espera el 10
de mayo
aprisiona en su alma
los afectos demostrados.
Y yo su
carne
La abrazo y
lloro.
La fiesta
termina
camino a mi
mundo
me deslizo
de su vida
Ella me
aguarda
en ese largo instante
de otro 10 de mayo.
Ella
no sabe de olvidos
su carne hasta que expire
serán siempre sus hijos.
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