martes, 13 de diciembre de 2016

Incompleto amanecer.

Hoy amaneci con el lado oscuro del corazón entre mis párpados.
Mis ganas locas de despertar con los ojos y la sonrisa abrazados al viento para cruzar el atlántico se  dispersaron entre tanta oveja que conté en una noche insomne.
Estupidamente tenía tantos alientos de atravesar el océano para reconstruir el Faro de Alejandría y darle luz a la ciudad.
Reservar ese mundo como un rincón tranquilo para salvarme de todo.

¿Qué sería de los sueños si no se escribieran?
Qué sería de los sueños si se congelaran en las bocas por miedo a ser llamado loco.  
¿Qué sería del hombre sin ellos?


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